Vándalos tomaron un colectivo urbano con familias que volvían del Berrondo

Varias familias que regresaban de pasar Navidad en el Complejo Turístico Salto Berrondo de Oberá padecieron una verdadera pesadilla a bordo de un colectivo urbano que fue tomado por dos patotas que se enfrentaron en el interior del rodado, generaron destrozos y lesionaron a varios pasajeros.
La denuncia fue radicada ante la Seccional Primera, aunque hasta el momento la Policía no logró identificar a los autores del hecho que se registró el miércoles, entre las 19.30 y 19.45.
El descontrol fue tal, que una de las facciones bloqueó la ruta Provincial 103, frente al Salto Berrondo, y subió al colectivo sin abonar el pasaje. Una vez en el interior del rodado se cruzaron con un grupo de otro barrio, comenzaron con insultos y luego pasaron a los golpes. 
“Volvíamos con dos familias amigas y quedamos en el medio de una guerra de patotas de Cien Hectárea y Caballeriza. Todos estaban alcoholizados, tenían palos y cuchillos. Fue de terror. Todavía frente al Berrondo, cuando el colectivo estaba parado, le gritamos a una inspectora de tránsito que llame a la Policía, pero no nos hizo caso y los violentos le obligaron al chofer que arranque”, comentó Karina, madre de tres nenas de 12, 10 y 3 años.
La mujer -que es empleada municipal- relató que al llegar a la altura del barrio Tuichá descendió uno de los grupos y al bajar empujaron a un integrante de la facción contraria.
“Pero se pudo escapar y volvió a subir al colectivo, y ahí fue cuando los otros empezaron a tirar piedras y rompieron varios vidrios. Un par de pasajeros terminaron cortados y pudo ser una tragedia. Los chicos lloraban y el chofer estaba en shock, pero pudo manejar hasta el centro y paró frente a la Seccional Primera para hacer la denuncia”, explicó.
Según la testigo, fueron alrededor de 30 los violentos que se enfrentaron en el colectivo, poniendo en riesgo la vida de una veintena de pasajeros. También alertó sobre la indiscriminada venta de bebidas alcohólicas en el predio del Berrondo, a pesar de que observó custodia policial.

El Territorio.